Inspirado en la tradición del arte decorativo ruso, este delicado relicario en forma de huevo guarda una pequeña campana decorativa en su interior, convirtiéndose en una pieza llena de encanto y significado.
- Fabricado por la fábrica AKM, San Petersburgo.
- Seleccionado por Petrovich.
- Inspirado en la tradición de los Huevos Fabergé.
- Incluye cadena.
Beneficios
- Relicario que se abre con un delicado mecanismo.
- Campana decorativa en el interior.
-
Acabado con esmalte negro y detalles dorados.
- Cristales decorativos que aportan brillo.
- Ideal para regalar o coleccionar.
- Diseño inspirado en una de las tradiciones artísticas más reconocidas de Rusia.
Inspirado en la elegancia de los legendarios Huevos Fabergé, este collar con relicario combina un delicado trabajo en esmalte, detalles dorados y cristales decorativos, dando vida a una pieza que invita a descubrir su interior
Al abrir el medallón aparece una pequeña campana decorativa adornada con cristales, un detalle que convierte la pieza en un regalo especial y lleno de personalidad.
Fabricado por la fábrica AKM en San Petersburgo, este collar refleja la inspiración del arte decorativo ruso con un estilo contemporáneo, ideal para acompañar tanto un atuendo diario como una ocasión especial.
Cada pieza ha sido seleccionada por Petrovich por su diseño, calidad visual y valor como objeto de inspiración cultural.
- Tipo: Collar con relicario.
- Diseño: Huevo inspirado en Fabergé
- Fabricante: AKM, San Petersburgo, Rusia
- Color: Negro con detalles dorados
- Acabado: Esmalte brillante
- Decoración: Cristales decorativos
- Interior: Campana decorativa
- Incluye: Cadena
Un detalle ideal para quienes disfrutan la joyería con historia, el arte decorativo ruso y las piezas con un significado especial. Perfecto para cumpleaños, aniversarios, Navidad, Día de las Madres o para enriquecer una colección inspirada en la tradición rusa.
¿Sabías que…?
Los legendarios Huevos Fabergé siempre ocultaban una sorpresa en su interior. Una de las más sorprendentes fue una diminuta locomotora del Huevo del Ferrocarril Transiberiano (1900), fabricada en oro y platino con vagones móviles. Descubrir ese pequeño tesoro era parte de la magia que convirtió a los Huevos Fabergé en símbolos universales del arte y la creatividad.







